"...impecable escuela , transparencia y precisión en sus interpretaciones, digitación aterciopelada, dinámica precisa y equlibrada. Leticia hizo una patente demostración de un tempreamento apasionado ....y una técnica excelente" (México, El Universal: julio de 1983)

"Leticia Gómez Tagle es una prueba ejemplar de lo que el ser humano puede conseguir cuando pone al servicio de la meta noble y elevada que ha elegido un espíritu indomable, organizado y puro." (México, Publi-News: 1989)

"...su interpretación fué con gran sentimiento y con un sonido cálido y bello."(Varsovia, Concurso Chopin, Tesa News: octubre 1990)

"…Después de los primeros compases, quedaba claro que una de las características del concierto sería el toque increíblemente cultivado de la pianista..."(Viena, Der Neue Merker: septiembre de 1997)

"...Una noche de concierto grandiosa con Leticia Gómez-Tagle.....los Scherzos de Chopin, ofrecidos de una manera eruptiva, de grandes frases, apasionada y sensible a la vez...rara vez se puede escuchar la música de Chopin de ése modo tan impresionante...Fué una noche con una artista de personalidad fuerte, excelente técnica y musicalidad...el concierto fué un momento estelar!"(Viena, Clubnachrichten, G. Hauer: 1997)

"...La pianista impresiona una y otra vez por su toque increíblemente controlado y cultivado, y por su enorme virtuosismo, su sensibilidad y emoción. Una verdadera promesa para el futuro..."(Viena, Der Neue Merker: marzo de 1998)

"...una especial afinidad tiene la artista por los compositores de las salas de parís. Así lo demostró en su electrizabte y danzante interpretación de la Gran Polonesa brillante de Chopin y sobre todo en la creación de esa atmósfera encantada de colores y tonos que dió a la interpretación de Juegos de agua de Liszt..." (Austria, Tillysburg, Bericht: 1998)

"...No hace falta perder palabras sobre la técnica deslumbrante de la artista. Lo excepcional en su interpretación está en la unión armónica de ésa técnica con la expresión musical. Ella pone la técnica en los pasajes más difíciles, sin dificultad, al sevicio de la composición. En la sonata de Mozart lo demostró especialmente: soberana, rica en sentimiento, sin ser artificial, con interioridad y poesía..." (Viena, Wiener Musikerinnen: febrero de 1999)

"...Con la interpretación de éste programa de tan alto nivel, la artista se coloca en la primera fila de los pianistas de nuestro tiempo..." (Viena, Clubnachrichten: octubre de 2000)

"...Cuando Gómez-Tagle interpreta Chopin, se desvanece cualquier prejuicio contra la "música virtuosa superficial": cada frase se convierte en un canto de expresión personal..." (Viena, G. H.: febrero de 2002)

"...Otra deslumbrante demostración de su total dominio del teclado ya que éste parece responder en un milésimo de segundo a cada una de las solicitidues que las ágiles manos de Leticia depositan en las teclas."(México, Homenaje a una nueva constelación: septiembre de 2003)

"...La pianista supera los pasajes más difíciles sin ningún esfuerzo y sin aspavientos. El segundo movimiento (marcha fúnebre, Chopin sonata n. 2) es raramente escuchado con tanta poesía y expresión. Y la nobleza de interpretación del Paráfrasis de Rigoletto de Liszt hace enmudecer a cualquier escéptico a la música de éste compositor."(Clubnachrichten 2003, Wien)

"...Yo he escuchado a la pianista Leticia Gómez-Tagle en varias ocasiones: en Mallorca (en un festival internacional), en Viena, en París y siempre he quedado impresionado. Me da gusto que se vaya a presentar en Puebla y le recomiendo a la gente que vaya y que no se pierda un concierto de tal calidad."(Fritz Graf, Revista Intermedio, Opiniones: marzo 2006, México)

"...Quiero felicitar a Víctor Jiménez por haber creado Vienart, que si no me equivoco es la primera agencia de artistas en México. Le felicito también por presentar a una artista como Leticia Gómez-Tagle. Ya era hora de que empezara a haber conciertos de piano de calidad!" (Florelia Perezache, Revista Intermedio, Opiniones: marzo 2006, México)

"...Leticia Gómez-Tagle no deja ni un tono fuera de lugar en su vertiginosa carrera por el teclado. Ante tanta alegría exploxiva en su toque, sorprende en los cambios a los pasajes lentos y meditativos y arrastra al público mucho más hacia la música" (J. Ackermann, Kölnische Rundschau, Mayo 2006, Alemania)